Siempre he querido tener la fuerza necesaria,
Que este tobogán rojizo no ha liberado,
Y que sobre nubes he logrado,
A través de mi fuerza invencible milenaria.
Sólo alguien como tú me ha entendido,
Tú que me dices ámame como eres,
No permitas que yo mi esclavo se condene,
Por muerte a la que ya me he rendido.
Cuántas veces me has enseñado,
Que tu amor es infinito,
Sin embargo no he logrado
Ni una pizca de un solito.
Caso no tiene jurar y prometer,
Tu luz me ha iluminado y no he encendido,
Atrás dije tal vez no te he de entender,
De todas razones, ahora lo he entendido.


Te pido que me perdones,
De lo que hace poco ha ocurrido,
Y te pido, por favor,
Que no me abandones así herido.
Permíteme plasmar con este negro y rosa,
El sueño que me has concedido,
Tú perdonas por cualquier cosa,
Aunque solamente sepas tú,
Que siempre he mentido,
Y sólo por esta vez,
En ti estoy metido.
Y nada más te quiero ya decir,
Que lo que me ha distorsionado y he pensado,
Ya no lo voy a fingir,
Pero con negro y rosa, lo he de predecir.
(Septiembre-1993)

Isidro Morley
Autor
«Desde muy pequeño me gustó leer, y desde muy joven quise ser escritor y lo intenté, pero me faltó disciplina y creérmelo, de todas maneras algo salió de esas intenciones, las cuales nunca murieron, así que vamos a cerrar la vida cumpliendo el sueño…»