No he sido feliz,
Desde que destrozaron los lobos
A un pequeño cordero,
Desde que esa vez sin temor
La voz ensordeció el ruido de un mortero,
Desde cuando al mayor no le importó
Si tú estabas entero,
Lo único que valió la pena
Es que todavía llevo mi sombrero.
Llevo una luz, una pequeña luz,
Un pequeño punto luminoso,
Que las dos partes que me contienen
No permitirán que llegue a su fin.


No toda la vida dura una canción,
Ni tampoco termina bien,
No todos los años lo he encontrado,
Ni aún cuando pasen cien.
Ya nadie recorrerá mi sendero,
Ni nadie indicará el camino,
Será igual que esa primera parte,
En que sólo a mí me convino.
Pues desde ese momento,
En que el niño sonrió,
Ya no he podido ser feliz,
Y en mí se murió.
(Septiembre-1993)

Isidro Morley
Autor
«Desde muy pequeño me gustó leer, y desde muy joven quise ser escritor y lo intenté, pero me faltó disciplina y creérmelo, de todas maneras algo salió de esas intenciones, las cuales nunca murieron, así que vamos a cerrar la vida cumpliendo el sueño…»